El Índice de Precios de Consumo (IPC) tiene como objetivo medir la evolución de los precios de los bienes y servicios de consumo adquiridos por los hogares residentes en España.
El campo de consumo del IPC no incluye los bienes recibidos en especie en concepto de autoconsumo, autosuministro, salario en especie, comidas gratuitas o bonificadas ni los alquileres imputados de las viviendas en las que residen los hogares, cuando son propietarios.
La precisión con la que este indicador coyuntural mide la evolución de los precios depende de dos cualidades que todo IPC debe tener: representatividad y comparabilidad temporal.
El grado de representatividad del IPC viene determinado por la adaptación de este indicador a la realidad económica del momento. Para conseguirlo, los artículos seleccionados que forman parte de la cesta de la compra son los más consumidos por la mayoría de la población, los establecimientos de la muestra son los más visitados y la importancia relativa de cada artículo en la cesta de la compra responde a las tendencias de consumo de los hogares.
Por otra parte, el IPC está concebido para establecer comparaciones en el tiempo. La comparabilidad temporal exige que todos los elementos que definen este indicador permanezcan estables a lo largo del tiempo excepto, lógicamente, los precios recogidos mensualmente. De esta forma, se consigue que cualquier variación en el IPC sea sólo debida a cambios en los precios de los artículos seleccionados y no a cambios en el contenido metodológico del indicador.
COICOP/IPC (Clasificación de consumo individual por objetivo, adaptada a las necesidades de los índices de precios de consumo).
El IPC cubre todos los hogares residentes en España, más concretamente los bienes y servicios adquiridos por esos hogares.
Bienes y servicios de consumo adquiridos, dentro y fuera del territorio económico, por los hogares residentes.
Conjunto de todos los bienes y servicios de consumo adquiridos, dentro y fuera del territorio económico, por los hogares residentes en viviendas familiares en España, tanto hogares urbanos como rurales e independientemente de sus ingresos.
Se excluyen por tanto los gastos de las personas que residen en hogares colectivos o instituciones (conventos, residencias de ancianos, prisiones, etc.) y los gastos de los no residentes.
El ámbito geográfico lo constituye todo el territorio nacional.
Se calcula información desagregada para las 52 provincias.
La encuesta se lleva a cabo con carácter mensual.
Existen resultados disponibles desde enero de 1961.
Las series de índices en base 2011 comienzan en enero de 2002. Las series de índices en base 1992 comprenden desde enero de 1961 hasta diciembre de 2001.
Periodo base
El periodo base o período de referencia del índice es el año 2011 (2011=100).
Periodo de referencia de los precios
Es el periodo con cuyos precios se comparan los precios corrientes, es decir, el periodo elegido para el cálculo de los índices elementales.
Con la fórmula de cálculo empleada para el IPC base 2011 – Laspeyres encadenado – el período de referencia de los precios varía cada año y es el mes de diciembre del año inmediatamente anterior al considerado.
Periodo de referencia de las ponderaciones
Es el periodo al que están referidos los datos de los que se obtienen las ponderaciones que sirven de estructura del IPC.
Para el año 2013, el cálculo de las ponderaciones del IPC, base 2011, se ha realizado a partir de los datos provenientes de la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) correspondientes al año 2011. Posteriormente, estas ponderaciones se han actualizado con información de precios y cantidades para referenciarlas a diciembre de 2012.
Las ponderaciones se actualizan anualmente.
El período de referencia de los datos es el mes.
Orden EHA/3411/2011, de 5 de diciembre, por la que se establece el nuevo sistema de Índices de Precios de Consumo, base 2011.
El INE adopta las medidas lógicas, físicas y administrativas necesarias para que la protección de los datos confidenciales sea efectiva, desde la recogida de datos hasta su publicación.
En los cuestionarios de las encuestas se incluye una cláusula legal que informa de la protección que ampara a los datos recogidos.
En las fases de tratamiento de la información los datos que permiten la identificación directa sólo se conservan mientras son estrictamente necesarios para garantizar la calidad de los procesos.
En la publicación de las tablas de resultados se analiza el detalle de la información para evitar que puedan deducirse datos confidenciales de las unidades estadísticas. En los casos en que se difunden ficheros de microdatos, éstos siempre están anonimizados.
En el caso del IPC se publica únicamente información agregada que no permite obtener información sobre los microdatos.
El IPC se difunde mensualmente.
Nota de prensa, el día de la publicación.
Publicaciones genéricas como España en Cifras, Anuario Estadístico de España y Boletín Mensual de Estadística contienen información relativa al IPC.
El acceso a la base de datos on line del IPC, que contiene información tanto de índices y variaciones como de ponderaciones, es el siguiente:
http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&path=%2Ft25/p138&file=inebase&L=0
En el caso del IPC no se proporciona información de microdatos.
Toda la información que se puede proporcionar sobre el IPC está disponible en la página web del INE.
- Base 2011:
Metodología: http://www.ine.es/metodologia/t25/t2530138.pdf
Nota de prensa sobre el cambio de base: http://www.ine.es/prensa/np701.pdf
- Base 2006:
Metodología: http://www.ine.es/daco/daco43/metoipc06.pdf
Nota de prensa sobre el cambio de base: http://www.ine.es/prensa/np446.pdf
- Base 2001:
Metodología: http://www.ine.es/ipc01/metodologia_ipc2001.pdf
Características más importantes del nuevo sistema: http://www.ine.es/ipc01/index.html
Al ser el IPC una estadística con muestreo no probabilístico no existe documentación sobre errores de muestreo.
El IPC español es una estadística de gran calidad. Su metodología sigue las recomendaciones del "Manual de Índices de Precios de Consumo. Teoría y práctica (2004)" publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y consensuado internacionalmente.
El tamaño de la muestra es suficientemente amplio (alrededor de 220.000 precios) como para permitir publicar resultados de gran precisión a nivel provincial.
El IPC está diseñado para asegurar una continua valoración de la calidad de los datos. Se realiza una primera validación de los precios recogidos en el momento de la grabación y se deben justificar todos los cambios de precios para asegurar la calidad de los datos. Posteriormente se vuelven a depurar y validar los precios desde los Servicios Centrales.
Los principales usuarios del IPC son:
- El Banco de España.
- El Ministerio de Economía.
- Otras administraciones públicas (resto de ministerios, comunidades autónomas, ayuntamientos, etc.).
- Empresas e instituciones financieras.
- Analistas económicos y universidades.
- Particulares.
Las aplicaciones del IPC son numerosas y de gran importancia en los ámbitos económico, jurídico y social. Entre ellas cabe destacar su utilización como medida de la inflación. También se aplica en la revisión de los contratos de arrendamiento de inmuebles, como referencia en la negociación salarial, en la fijación de las pensiones, en la actualización de las primas de seguros y otros tipos de contrato y como deflactor en la Contabilidad Nacional.
El IPC es una de las encuestas mejor valoradas por los usuarios, en términos de satisfacción.
Se elaboran índices para todos los niveles de la COICOP/IPC, desde 2 hasta 5 dígitos.
No existe normativa específica sobre el nivel de desagregación al que se debe calcular el IPC.
El procedimiento de recogida de precios y la selección de establecimientos (los más representativos del municipio) y de la cesta de la compra (los artículos más consumidos) permite obtener un alto grado de precisión y fiabilidad de la estadística.
No se calculan errores de muestreo para el IPC porque la muestra del IPC está basada en métodos no probabilísticos.
Para minimizar los posibles errores, se utiliza una muestra de precios lo más grande posible.
En todo el proceso estadístico se lleva a cabo un control de los errores ajenos al muestreo.
En el IPC no existe tasa de no respuesta ya que los precios se recogen en los establecimientos por personal del INE. Cuando hay una falta ocasional de precio (el producto no está disponible en el establecimiento en el momento de la recogida), se recurre a procedimientos de estimación.
Además, se han desarrollado aplicaciones para detectar y reducir los posibles errores en el proceso de recogida y grabación de precios.
El penúltimo día del mes de referencia se publica el indicador adelantado del IPC, que proporciona información estimada sobre la tasa anual de este indicador.
Los resultados del IPC, a todos los niveles de desagregación, se publican alrededor del día 13 del mes siguiente al mes de referencia.
Los resultados de la encuesta se publican de acuerdo al calendario de publicaciones de estadísticas coyunturales del INE (http://www.ine.es/daco/daco41/calen.htm).
Todas las publicaciones del IPC se han realizado en la fecha anunciada en el calendario de publicaciones.
Los datos del IPC son totalmente comparables entre regiones, puesto que el método de cálculo de esta estadística en todas sus fases es el mismo para todo el territorio nacional.
Por otra parte, para comparar la inflación entre los países de la Unión Europea se deben utilizar los datos proporcionados por el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), que se elabora con este fin.
La serie de índices presenta una ruptura en 2001, debido a la introducción de los precios rebajados. Por tanto, existen dos series de IPC: desde enero de 1961 hasta 2001, en base 1992, y desde enero de 2002 hasta la actualidad, en base 2011.
A pesar de la ruptura de la serie de índices, el objetivo del IPC se sigue cumpliendo, ya que es posible calcular variaciones para cualquier periodo de tiempo, desde enero de 1961 hasta la actualidad.
El IPC es coherente con el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), elaborado también por el INE.
No obstante, estos dos indicadores están concebidos con distintos propósitos y no se rigen por la misma normativa, por lo que presentan algunas diferencias metodológicas y de cobertura:
Tanto el gasto en consumo de los residentes en hogares colectivos o instituciones (conventos, residencias de ancianos, prisiones, etc.) como el efectuado dentro del territorio económico por personas no residentes se incluyen en el IPCA pero no en el IPC nacional.
El gasto en consumo efectuado por los residentes fuera del territorio nacional se incluye en el IPC pero está excluido del IPCA.
Para los seguros y los coches de segunda mano, el IPC aplica ponderaciones brutas y el IPCA netas; para los artículos estacionales de vestido y calzado, en los meses fuera de temporada se estiman los precios para el IPCA, pero no para el IPC.
Los IPC son internamente coherentes. Las agregaciones se realizan desde el nivel más bajo de información hasta el más alto, tanto geográfico como funcional.
La estimación del crédito presupuestario necesario para financiar esta estadística previsto en el Programa anual 2013 es de 6.936,81 miles de euros.
La carga a los informantes es mínima, ya que la recogida se realiza mediante entrevistadores del INE.
Los datos del IPC son definitivos desde la primera vez que se publican y, por tanto, no están sujetos a revisión.
Los datos utilizados para la elaboración del IPC se obtienen de la recogida directa de precios en los establecimientos.
El tamaño de muestra del año 2013 es de 489 bienes y servicios de consumo, para los que se recogen 220.000 precios en aproximadamente 33.000 establecimientos de toda España.
Los precios se recogen una vez al mes, entre los días 1 y 22 del mes de referencia, para la mayoría de los artículos.
Para los productos frescos (fruta, verdura, carne y pescado frescos, huevos y patatas) los precios se recogen 3 veces al mes en los municipios capitales y dos veces al mes en los no capitales.
Además, los precios de algunos artículos se recogen durante todo el mes, como por ejemplo: gasolinas, tabaco, billetes de avión, etc.
La recogida de precios para el IPC se realiza principalmente mediante cuestionario en papel.
Para algunos artículos se emplean otros métodos de recogida (internet, llamadas telefónicas, etc.).
Al realizarse la recogida por parte de entrevistadores del INE no existe falta de respuesta.
En el cuestionario aparecen los artículos de los que se recogerá el precio en cada establecimiento, con una descripción detallada de sus características (especificaciones), que permite al entrevistador identificar el producto exacto. También incluye información sobre el precio del mes anterior.
La grabación y depuración de los cuestionarios se realiza en las propias delegaciones provinciales, estableciéndose las normas de control necesarias para garantizar un nivel adecuado en la calidad de todo el proceso. Esto permite controlar, ya en esta fase, errores de grabación o de anotación (la aplicación de grabación detecta variaciones por encima o por debajo de un umbral).
Tras la recogida y grabación de los datos, existe un primer proceso de depuración en delegaciones, donde se debe dar validez a aquellos precios que presentan variaciones por encima o por debajo de unos umbrales determinados.
Además, se llevan a cabo procesos de entrevista repetida, para asegurar la calidad y veracidad de la información recogida.
- Depuración
En los servicios centrales se depuran los precios enviados de las delegaciones provinciales y se confirman todas las variaciones por encima o por debajo de unos umbrales determinados.
- Artículos centralizados
Existen algunos artículos cuyo seguimiento de precios se realiza desde los Servicios Centrales del INE. Forman parte de este tipo de artículos aquellos bienes y servicios que tienen una o varias de las siguientes características:
- sus precios son los mismos en una amplia zona geográfica,
- sus precios están sujetos a tarifas publicadas en el BOE,
- existen pocas empresas que comercializan el artículo,
- se dispone de un directorio perfectamente definido de informantes,
- son artículos con cambios de calidad habituales (como los artículos tecnológicos ), lo que conlleva dificultad para realizar ajustes de calidad; al hacerse su recogida de forma centralizada se homogeneiza el tratamiento de estos ajustes.
Estos artículos se conocen como artículos de recogida centralizada.
- Cálculo de índices
En primer lugar se calculan los índices elementales como el cociente de la media geométrica de los precios recogidos en el mes entre los precios recogidos en diciembre del año anterior.
Posteriormente, los índices elementales se agregan utilizando una media aritmética ponderada.
- Ponderaciones
Las fuentes principales de las ponderaciones del IPC son la Encuesta de Presupuestos Familiares y la Contabilidad Nacional.
Además, para la información más desagregada se utilizan otras fuentes, como la oferta.
Hay ponderaciones para los 489 artículos en cada provincia.
- Tratamiento de artículos estacionales
En el IPC español se consideran estacionales aquellas frutas frescas y legumbres y hortalizas frescas que no están disponibles para la venta todo el año.
El método de cálculo empleado para medir las variaciones de precios de estos productos consiste en utilizar una cesta mensual con las frutas frescas y las legumbres y hortalizas frescas que están en temporada cada mes.
Para las frutas frescas y las legumbres y hortalizas frescas que están disponibles en el mercado todos los meses del año, el método de cálculo es el mismo que para cualquier otro producto de la cesta.
- Tratamiento de las ofertas y rebajas
En el IPC se recogen los precios con descuento, tanto ofertas puntuales como rebajas de temporada.
- Tratamiento de la falta de precio ocasional
Cuando un artículo puntualmente no está disponible para la venta en el momento de la recogida, su precio se estima a partir de las variaciones del resto de precios del artículo recogidos en la provincia.
- Tratamiento de la falta de artículo y sustituciones
Tras dos faltas ocasionales de precio de un artículo o cuando este desaparece del mercado, se debe sustituir por otro tan pronto como sea posible. El nuevo producto se escogerá en el mismo establecimiento y con el mismo rango de calidad, salvo que cambios en el mercado aconsejen seleccionar un producto de distinta calidad.
La selección inicial de productos y establecimientos se realiza de modo que los productos más vendidos y los establecimientos con mayor afluencia de público estén representados en la muestra. Esta representatividad se debe mantener al realizar las sustituciones.
Ajustes por cambio de calidad en el IPC
Cuando un producto se sustituye por otro se debe realizar un ajuste para determinar qué parte de la diferencia de precios entre ambos artículos se debe a una calidad diferente entre los mismos.
En términos generales, el producto sustituto debe ser de calidad similar al sustituido, pero cuando por alguna razón la calidad entre ambos artículos es diferente (distinta variedad, distinta marca, etc.), se calcula un coeficiente de ajuste que garantice variaciones en el índice motivadas exclusivamente por variaciones de precios.
Existen diferentes métodos de ajuste de calidad, según el tipo de producto y la información de la que se dispone. Algunos de ellos son:
- Ajuste por calidad idéntica: la calidad de ambos productos es la misma y, por tanto, los precios se comparan directamente. Se utiliza, por ejemplo, en los productos de vestido y calzado.
- Información facilitada por los expertos: se pregunta a expertos o especialistas en el artículo qué cantidad de la diferencia entre los precios de los artículos (sustituto y sustituido) se debe a la diferencia de calidad entre ambos. Se utiliza en automóviles, servicios telefónicos y otros.
- Precios de solapamiento: el valor de la diferencia de calidad entre el artículo sustituido y el sustituto es la diferencia de precio entre ellos en el período de solapamiento, es decir, en el período en que ambos artículos están a la venta. Se utiliza cuando se dispone de la información sobre los precios de ambos artículos en el periodo de solapamiento.
- Precios de imputación: se imputa la variación del precio medio de un agregado al que pertenece el artículo. Se utiliza cuando no se dispone de ninguna información que permita realizar otro tipo de ajuste.
- Métodos de regresión hedónica: este método parte de la hipótesis de que el precio de un artículo se puede expresar en función de un conjunto de características mediante un modelo de regresión (lineal o no lineal). Se utiliza en lavadoras y televisores.
- Cambio de capacidad: se utiliza para comparar el precio entre dos productos con todas las características iguales excepto la cantidad, comparando el precio de ambos productos para un mismo tamaño.
Enlace al "Manual del índice de precios al consumidor. Teoría y práctica":
http://www.imf.org/external/pubs/ft/cpi/manual/2004/esl/cpi_sp.pdf