En este número...
La información sobre las causas de muerte de la población tiene un enorme potencial como instrumento para la toma de decisiones en salud pública. Los análisis y los trabajos de investigación realizados con los datos que ofrece la Estadística de defunciones según la causa de muerte permiten reforzar el sistema sanitario para poder actuar en aquellas situaciones en las que se pueden producir muertes evitables, bien implementando programas de prevención o por la aplicación de tratamientos adecuados.
En el caso particular de las causas de muerte externa, la mayoría son evitables. Tener conocimiento sobre su patrón e incidencia permite a las administraciones públicas actuar para prevenirlas. Un claro ejemplo son las campañas y las actuaciones para evitar los accidentes de tráfico, que han llevado a un significativo descenso del número de víctimas mortales en las últimas décadas.
Actualmente existen iniciativas concretas de prevención del suicidio, con planes oficiales, recursos especializados y servicios de atención como la línea 024. En este sentido la Estadística de defunciones según la causa de muerte pretende estar a la altura para poder proporcionar información de calidad que ayude a los distintos sistemas de vigilancia a mitigar este problema.
En este Cifras INE tratamos de visualizar principalmente la información sobre las principales causas de mortalidad externas durante 2024 y su patrón a lo largo de los últimos años.Como complemento a esta información tan sensible de interés social, también hemos querido reservar un espacio para conocer las enfermedades que padecían las personas a las que se practicó la eutanasia.
Fuentes: INE (Estadística de defunciones según causa de muerte)
¿De qué murieron las personas en 2024?
En el año 2024 fallecieron 436.118 personas en España, seis menos que en el año anterior. De ellas, 220.090 eran hombres y 216.028 mujeres.
Los tumores y las enfermedades del sistema circulatorio causaron más de la mitad de los fallecimientos. Aunque los tumores fueron la primera causa de muerte, el número de fallecimientos por esta enfermedad en 2024 fue muy similar al del año anterior, sin embargo, las defunciones debidas a enfermedades del sistema circulatorio disminuyeron un 2,0%.
Por otra parte, 50.132 personas perdieron la vida debido a una enfermedad del sistema respiratorio, siendo la tercera causa de muerte. El número de defunciones por estas enfermedades fue superior a las ocurridas durante 2023 (un 6,7% más).
No todos los fallecimientos se deben a enfermedades
Aproximadamente un 5% de las defunciones de cada año se deben a causas externas, como es el caso de las personas que mueren en accidentes de tráfico, por caídas, por suicidio, ahogamientos…
El impacto del envejecimiento de la población con más personas muy mayores, frágiles y con más problemas de salud, ayuda a explicar que las caídas accidentales vuelvan a ser, por segundo año consecutivo, la principal causa de muerte externa. En 2024 hubo 4.450 fallecidos y tres de cada cuatro tenían más de 75 años.
Como segunda causa hay que citar el suicidio. En 2024, 3.953 personas decidieron quitarse la vida, un 4,0% menos que en 2023.
El calor, el frío y las inundaciones como principales causas
Uno de los indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas es el número de personas fallecidas debido a desastres naturales. Conocer este indicador permite fortalecer la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países.
En la última década, 1.084 personas fallecieron en España debido a desastres naturales. Las causas principales fueron la exposición al calor excesivo (55,8% de las muertes), las inundaciones (23,1%) y la exposición al frío natural excesivo (16,0%).
Sin embargo, la evolución de este indicador ha tenido variaciones a lo largo del tiempo, concentrándose la mitad de las víctimas mortales por desastres naturales de la última década en los años 2022 y 2024. Concretamente, en 2022 hubo 152 fallecimientos (el 86,2% debido a la exposición al calor natural excesivo) y en 2024, fueron 342 las personas que murieron por desastres naturales (el 66,4% fueron víctimas de inundaciones).
Las personas que perdieron la vida en las inundaciones de la dana
Las inundaciones provocadas por la dana del 29 de octubre de 2024 se llevaron la vida de 227 personas, 136 eran hombres y 91 mujeres. Aproximadamente la mitad tenía menos de 65 años. Entre las víctimas también había personas muy mayores: uno de cada cinco fallecidos era una persona de 85 o más años.
Entre todas las víctimas, 73 murieron al quedar atrapadas en su casa y 12 en una residencia. La mayoría personas mayores.
Las caídas accidentales como primera causa de muerte externa
Un notable crecimiento del número de fallecimientos por caídas accidentales en los últimos años ha hecho que por segundo año consecutivo se sitúe como primera causa de muerte externa, superando al número de suicidios.
Seis de cada diez personas fallecidas tenían más de 80 años, mayoritariamente hombres
Muchas personas que murieron por caídas accidentales eran personas mayores. Seis de cada diez fallecidos tenían más de 80 años.
Por sexo, el 53,9 % eran hombres y el 46,1% mujeres. Esta diferencia porcentual varía según la edad, siendo mucho más acusada en los grupos más jóvenes y llega a invertirse en edades muy avanzadas, donde el porcentaje de mujeres fallecidas por esta causa supera al de los hombres.
Concretamente, más del 80% de las personas fallecidas por caídas accidentales menores de 50 años eran hombres, mientras que este porcentaje fue del 35,7% entre las personas mayores de 90 años.
Esto se explica porque en España en edades avanzadas hay más mujeres que hombres. Si en lugar de datos absolutos analizamos los datos relativos, observamos que la tasa de mortalidad masculina por caídas accidentales es superior a la tasa femenina en todos los grupos de edad, alcanzando su máximo en hombres de 90 años con una tasa de 233,9 fallecimientos por cada 100.000 habitantes, mientras que la tasa de las mujeres de esta misma edad fue de 178,8.
Descenso de casos en 2024
Las muertes por suicidio comenzaron una preocupante tendencia creciente durante el periodo 2020-2022, coincidiendo con la pandemia y postpandemia, llegando a superar los 4.000 fallecimientos al año. Los datos de 2023 y 2024 muestran el posible comienzo de una tendencia decreciente.
Aun así, el suicidio se sitúa como la segunda causa externa de muerte en España, con una tasa de 8,1 muertes por cada 100.000 habitantes en 2024, lo que supone un total de 3.953 muertes por suicidio en el último año, un descenso del 4,0% con respecto a 2023. Este fenómeno afecta predominantemente a los hombres (aproximadamente el 75% de los casos).
El grupo de edad en el que el suicidio es más frecuente es el comprendido entre 45 y 60 años, tanto en hombres como en mujeres. Una persona de cada tres que se quitó la vida en 2024 tenía esta edad.
En el patrón de mortalidad de los últimos años se observa que mayo, julio y agosto son los meses con mayor número de suicidios.
Sube en adolescentes y leve mejora en jóvenes: un ámbito de atención que continúa siendo esencial
En 2024, 90 adolescentes menores de 20 años se quitaron la vida, 14 más que el año anterior. Esta cifra es la más alta registrada en los últimos años, superando incluso los 87 fallecimientos ocurridos durante el año 2022.
De esta manera, 2022 y 2024 fueron los periodos con mayor incidencia, en el resto de los años recientes el número de suicidios en este grupo tan joven se situaba en torno a los 75 casos.
En 2024 también se quitaron la vida 120 jóvenes de edades comprendidas entre los 20 y 24 años.
Los municipios pequeños, los que registran mayores tasas de suicidio
En cuanto al tamaño del municipio, los datos indican que las zonas rurales y los municipios pequeños tienen tasas de suicidio más altas que las grandes ciudades. En áreas con menos de 10.000 habitantes, la tasa de suicidio se sitúa en 9,3 casos por cada 100.000 habitantes mientras que en las capitales de provincia la tasa es de 7,5 casos. La tasa más baja se sitúa en los municipios de más de 100.000 habitantes que no son capital de provincia (7,2).
Situación laboral y nivel de formación, ¿cómo eran?
La estadística de defunciones según la causa de muerte dispone de información sociodemográfica de las personas que fallecen. En el caso concreto de las personas que se suicidaron en 20231 se conoce que el 42,2% de edades comprendidas entre 16 y 67 años estaban trabajando, el 15,5% estaba en desempleo y el 13,7% estaba incapacitado para trabajar por una invalidez permanente.
En cuanto al nivel de estudios, el 36,1% de las personas que se quitaron la vida tenían como máximo nivel de estudios alcanzado la primera etapa de educación secundaria, el 15,3% tenía algún tipo de estudio universitario y el 13,5% estudios primarios.
1. Los datos de 2024 no están disponibles. La información sobre nivel de estudios y situación laboral corresponde al año anterior.
Reducción del 70% de víctimas mortales en tres décadas
En los últimos 30 años, la mortalidad por accidentes de tráfico en España ha experimentado un descenso de gran magnitud.
En el año 1998 se alcanzó el número máximo de fallecidos en accidentes de tráfico durante este periodo, superando las 6.000 víctimas mortales, mientras que en el año 2024 la cifra de fallecidos se situó en 1.853 personas, lo que supone aproximadamente un descenso del 70% en tres décadas.
Esta evolución responde a diversos factores, entre los que destacan la mejora de infraestructuras, la generalización de los sistemas de seguridad en los vehículos, las campañas publicitarias y el aumento de la vigilancia, además de la concienciación social en materia de seguridad vial. Los datos han permitido ir evaluando el impacto de cada una de las medidas de prevención adoptadas.
A pesar del notable descenso, si nos centramos en los datos de la última década, con la excepción de los años 2020 y 2021 en los que la restricción de movilidad debida a la pandemia conllevó una menor incidencia, vemos que el número de fallecidos en accidentes de tráfico permaneció prácticamente estable, incluso en 2024 se observó un incremento de fallecidos del 1,4% respecto al año anterior.
Mayoritariamente hombres
En 2024, los meses con mayor número de víctimas mortales en accidentes de tráfico fueron agosto con 187 fallecidos y julio con 177, mientras que febrero fue el mes con menor incidencia, con 129 muertes.
Ocho de cada 10 personas que fallecieron en accidente de tráfico eran hombres, el 43,1% de ellos tenía entre 40 y 64 años. La mortalidad entre las mujeres fue más frecuente en edades avanzadas, cuatro de cada 10 eran mayores de 65 años.
Peatones, motoristas y ciclistas, la mitad de las víctimas mortales
Aunque la mayoría de los fallecidos en accidentes de tráfico eran ocupantes de un automóvil (38,0%), entre las víctimas mortales también se encontraban peatones atropellados, ciclistas y motoristas. Anualmente, representan la mitad de las víctimas mortales en accidentes de tráfico.
Concretamente, en el año 2024, 501 personas perdieron la vida en accidente de moto, más de la mitad tenía entre 40 y 64 años y también fallecieron 88 ciclistas, ocho de cada 10 tenían más de 40 años.
Uno de cada dos peatones que fallece en accidente de tráfico supera los 65 años
La mitad de los peatones que fallecen atropellados cada año son personas de 65 o más años, más hombres que mujeres. En 2024, fueron 383 personas las que perdieron la vida como peatones, el 54% tenía 65 o más años. En este grupo de edad, tres de cada cinco eran hombres.
Pasados tres años desde la aprobación de la Ley, hemos querido dedicar este espacio para conocer la enfermedad que padecían las personas a las que se practicó la eutanasia.
En 2021 se regula la eutanasia
La Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo, de regulación de eutanasia fue aprobada en marzo 2021. Tras su aprobación y publicación en el Boletín Oficial del Estado, entró en vigor el 25 de junio de 2021.
El “Manual de buenas prácticas en eutanasia” publicado por el Ministerio de Sanidad explica cómo debe certificarse el fallecimiento de un paciente que ha optado por la prestación de ayuda a morir. En el certificado debe figurar este hecho además de la «enfermedad grave e incurable» o el «padecimiento grave, crónico e imposibilitante» de la persona.
Esta directriz permite obtener información1 a través de los certificados médicos de defunción sobre la enfermedad de las personas que solicitaron la eutanasia, así como su edad y sexo.
1. Los datos pueden estar subestimados si el médico certificador no ha seguido la directriz establecida por el Ministerio de Sanidad y la eutanasia no ha sido informada en el certificado de defunción.
¿A qué personas se ha ayudado a morir?
Desde la entrada en vigor de la Ley hasta diciembre de 2024, los médicos certificadores informaron que 1.046 personas terminaron su vida con este procedimiento. La mitad eran hombres y la otra mitad mujeres.Aunque muchos de los pacientes tenían edades comprendidas entre los 65 y 79 años (43,3%), el 31,2% de las personas eran menores de 65 años y el 25,5% tenía más de 80 años.El número de personas a las que se practicó la eutanasia ha ido aumentando progresivamente desde su implantación, alcanzando la cifra de 403 casos durante el año 2024.
Desde su implantación, las enfermedades del sistema nervioso han sido las más predominantes entre las personas que recibieron la eutanasia. Un 45% tenía algún tipo de estas enfermedades, concretamente 161 personas padecían esclerosis lateral amiotrófica (ELA), 54 Parkinson y 53 esclerosis múltiple.
Tras las enfermedades del sistema nervioso, los diagnósticos más frecuentes entre las personas a las que se les ayudó a morir fueron los tumores (311 fallecidos). La tipología de tumor fue diversa pero los más numerosos fueron los de bronquios y pulmón (42 personas) y el de encéfalo (36).
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