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NIPO 096-20-017-9

Promovido por numerosas iniciativas tanto del ámbito científico y académico, como por organizaciones internacionales y europeas (Naciones Unidas, OCDE, Comisión Europea, Oficina Estadística Europea) la medición del progreso de las sociedades y el bienestar de los individuos implica ampliar el marco de indicadores de desarrollo económico utilizados tradicionalmente como medidas de crecimiento y bienestar (PIB, otros indicadores agregados de Contabilidad Nacional).

En esta publicación se aborda la medición multidimensional de la calidad de vida incluyendo un conjunto de indicadores agrupados en 9 dimensiones y desagregados según características individuales (sexo, edad, tipo de hogar, nivel de renta, nivel de educación, nacionalidad, grado de urbanización) y ámbito geográfico (CCAA, UE). Más información.

 Indicadores por dimensiones (Publicado: 20 octubre 2021)

  • 2. Trabajo
      Imagen Dimensión 2
    • 2.0. Descripción de la dimensión

      En esta dimensión se aborda el trabajo remunerado como actividad que consume una parte muy considerable del tiempo disponible de las personas y tiene un impacto muy significativo en su calidad de vida, si bien esta dimensión solo afecta a las personas que trabajan o desean hacerlo. Entre las influencias positivas del trabajo en la calidad de vida se encuentra la generación de renta lo que permite alcanzar mejores condiciones económicas y materiales. El trabajo también se puede considerar un factor importante de integración y socialización con otros individuos y permite alcanzar posibilidades de realización profesional y personal, así como la adquisición y actualización de conocimientos a lo largo de la vida laboral. Por el contrario, la calidad de vida puede sufrir un importante deterioro en el caso de la falta de empleo y en el caso de condiciones de trabajo de baja calidad (jornadas excesivamente largas, temporalidad, salarios bajos, etc…).

      La dimensión 2 se divide en dos subdimensiones:

      • Cantidad: en este apartado se incluyen indicadores utilizados tradicionalmente para medir la participación en el mercado de trabajo: empleo, paro, paro de larga duración, así como un indicador de subempleo: empleo involuntario a tiempo parcial que expresa la intención de trabajar más horas y la incapacidad de encontrar un empleo a tiempo completo.

        Se incluye el valor de estos indicadores para diferentes grupos de población (sexo, edad, nivel de educación, nacionalidad, grado de urbanización) y diferentes ámbitos geográficos (CC.AA. y UE), a partir de la Encuesta de Población Activa.

      • Calidad: el enfoque que promueve el Informe Stiglitz-Sen-Fitoussi para medir el bienestar de los individuos va dirigido a medir resultados en calidad de vida, en oposición a los enfoques basados en indicadores de input o de recursos empleados. Poder realizar esta distinción para la calidad del empleo no siempre resulta fácil y puede conducir a incluir indicadores que reflejan más factores generales de fondo (organizativos, características sectoriales, acuerdos sectoriales, diferentes sistemas organizativos de cotizaciones, condiciones establecidas de permisos y licencias, etc.) que a reflejar resultados directamente medibles sobre las personas (calidad percibida del trabajo, seguridad, satisfacción, flexibilidad, horarios favorables al desarrollo de una vida familiar y personal).

        En el apartado 2.2 Calidad se incluyen indicadores asociados a la inseguridad económica y psíquica del trabajador: salarios bajos, trabajo temporal y a la conciliación del trabajo y la vida personal: jornadas largas. Se proporciona información para diferentes grupos de población y según ámbito geográfico, con base en la Encuesta de Población Activa. Se incluye un indicador subjetivo: satisfacción con el trabajo recogido en el Módulo de Bienestar 2013 y 2018 de la Encuesta de Condiciones de Vida.

    • 2.1. Cantidad
    • 2.2. Calidad