Casi todos los países del mundo realizan periódicamente
un Censo de Población en el que se recoge información
sobre las características sociodemográficas de toda la
población residente en el país. En España se realizan,
por imperativo legal, cada diez años los Censos de Población
y Viviendas. Su objetivo principal es determinar el número
de habitantes, viviendas y edificios del Estado y de sus diversas
áreas geográficas y administrativas, y obtener una descripción
de la estructura del país desde distintos puntos de vista para
permitir la elaboración y evaluación de políticas
demográficas, sanitarias, educativas, asistenciales, medioambientales,
etc.
La realización de los Censos de Población y Viviendas de 2001,
encomendada al Instituto Nacional de Estadística, es una operación
enormemente compleja en la que han participado más de
40.000 personas, que durante un periodo de unos tres meses
han recorrido 21 millones de direcciones postales para recoger información
sobre los edificios, las viviendas ocupadas y las personas que habitan
en ellas. Se han visitado unos 13 millones de hogares
y recogido información de aproximadamente 40 millones de personas.
El presupuesto del Censo alcanza los 27 mil millones de pesetas,
del que la partida más importante, el 70%, corresponde a los
gastos del personal contratado para llevarlo a cabo.
Por
primera vez en la historia censal se han utilizado cuestionarios
personalizados, para lo que se ha aprovechado la información
contenida en el Padrón Municipal de Habitantes. Ello es consecuencia
del nuevo marco de relación entre el Censo y el Padrón
Municipal que surge de la nueva redacción del Reglamento de Población
y Demarcación Territorial de Entidades Locales. De esta forma
se facilita la cumplimentación de los cuestionarios
y se hace mas útil y ágil la recogida de la información.
Para ofrecer resultados en el plazo más corto se están utilizando
las técnicas informáticas más avanzadas de tratamiento
de los cuestionarios censales: digitalización mediante escáneres
de alta velocidad (capaces de leer más de un DIN A4 por segundo),
reconocimiento óptico incluso de caracteres manuscritos, videocorrección
con apoyo en diccionarios y reglas de validación, etc.
También se ha podido rellenar el Censo
por Internet por todas aquellas personas empadronadas en la vivienda en la que residen. España ha sido
el primer país del mundo que ha ofrecido, de manera general, esta
posibilidad.